En su discurso por el Día del Veterano y Caídos en Malvinas, el presidente destacó la necesidad de una Argentina libre y fuerte para recuperar las islas.
El presidente Javier Milei volvió a poner sobre la mesa la cuestión de la soberanía de las Islas Malvinas en el acto central por el Día del Veterano y Caídos en la Guerra de Malvinas, donde no solo reafirmó el reclamo argentino, sino que también lanzó un cuestionamiento directo a las políticas de los gobiernos anteriores. “Anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros. Por eso buscamos ser una potencia, a punto tal que ellos prefieran ser argentinos”, afirmó, subrayando que la soberanía se conquista con poder económico y libertad, no con coerción.
Milei criticó abiertamente a la “casta política” por haber debilitado históricamente la posición nacional en la lucha por las islas, señalando que, durante décadas, las decisiones diplomáticas y económicas de los gobiernos fueron un lastre. Sin mencionar al kirchnerismo de forma explícita, su mensaje fue claro: “Nadie puede tomar en serio el reclamo de una nación cuya dirigencia es conocida por su corrupción e incompetencia”.
En su intervención, también defendió las políticas de su gobierno para fortalecer a las Fuerzas Armadas, a las que consideró esenciales para la defensa del territorio argentino. Según el presidente, solo un país fuerte y respetado será capaz de reclamar la soberanía sobre Malvinas con éxito. “El desarme y la demonización de las Fuerzas Armadas fueron parte de la receta que dejó a las islas en manos extranjeras”, apuntó.



