A pesar del optimismo oficial, economistas advierten que alcanzar esta meta dependerá de la política cambiaria y del comportamiento del mercado.
En un escenario económico incierto, el presidente Javier Milei aseguró que la inflación será inferior al 1% en diciembre, incluso con la salida del cepo cambiario. La afirmación, realizada en una reunión de alto nivel en Casa Rosada, genera interrogantes sobre la viabilidad de dicha meta en un contexto de alta volatilidad financiera.
Economistas como Federico Machado apuntan a la necesidad de un tipo de cambio estable, cercano a los $1.175, para que esta proyección se cumpla. Sin embargo, destacan contradicciones dentro de la política cambiaria del Gobierno, que aún no ha definido si optará por un tipo de cambio fijo o flotante tras la eliminación del cepo.
Mientras tanto, el mercado sigue expectante ante la llegada de los fondos del FMI y las decisiones que tomará el Gobierno en los próximos meses. Si bien algunos analistas se muestran optimistas sobre la desinflación, otros advierten sobre los riesgos de mantener un esquema cambiario frágil, que podría dificultar el cumplimiento de la meta inflacionaria.



